Una vivienda en planta baja, con acceso directo y sin escaleras, diseñada y reformada por sus propietarios para vivir en ella desde 2019. Doble muro exterior, aislamiento reforzado y dobles cerramientos dejan la ciudad en la calle: dentro, silencio, temperatura estable todo el año y aerotermia con suelo radiante y refrescante.
Sus propietarios diseñaron y reformaron esta vivienda para habitarla, no como una operación inmobiliaria. La viven desde 2019, y cada decisión — el aislamiento, el almacenamiento, la distribución, la eficiencia — responde a años de uso real, no a un plano sobre el papel.
Sin fichas genéricas ni distribuciones a imaginar. Este es el plano real, acotado estancia por estancia: tres dormitorios —uno con vestidor propio—, dos baños completos, salón independiente, cocina con despensa y lavandería, y el recorrido directo que explica por qué esta planta baja se vive distinto.
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El acceso directo, sin escaleras ni esperas de ascensor, cambia el día a día. Entrar y salir con la compra, con dos bicicletas y un patinete, es tan sencillo como abrir la puerta: en esta casa se guardan en el cuarto de lavandería y despensa, con salida directa a la calle.
La duda habitual con una planta baja es el ruido. Aquí se resolvió en el propio diseño: doble muro exterior, aislamiento reforzado y dobles cerramientos en todas las ventanas. Es la misma razón por la que, al cruzar la puerta, Madrid se queda fuera.
El resultado, no la lista de instalaciones: un aislamiento excepcional crea un refugio térmico y acústico, y la aerotermia con suelo radiante y refrescante lo mantiene con un consumo mínimo. Mientras la ciudad pasa del frío al bochorno, tu casa se queda en el punto exacto.
Calefacción, aire acondicionado y agua caliente con un único sistema de alta eficiencia. Confort todo el año, factura bajo control.
Calor uniforme bajo los pies en invierno y una superficie fresca en verano, sin aparatos a la vista ni corrientes de aire.
Aislamiento reforzado y ventanas con doble cerramiento. Fresco en los días más calurosos, cálido en invierno de forma natural.
El ruido de la ciudad se queda en la calle. Al cruzar la puerta, Madrid baja el volumen.
Una calificación B es cada vez más valorada por compradores y entidades financieras. Se traduce en ventajas muy concretas.
Más de 15 m² repartidos en altillos con doble acceso y trastero interior, además de armarios empotrados en todos los dormitorios. Espacio de sobra para guardarlo todo sin restar ni un metro a la vivienda: maletas, temporada, deporte, herramientas…
Plano de altillos y trastero · pulsa para ampliarlo
No es solo almacenaje: aquí se guardan también las bicicletas y el patinete, con salida directa a la calle gracias a la planta baja — justo lo que hace cómodo el día a día.
Salir de casa y tenerlo todo a un paseo. En Chamberí no hace falta coche para el día a día.
Para que compares con datos, no con suposiciones:
El gasto de electricidad corresponde al consumo actual de la familia propietaria, incluyendo la aerotermia para calefacción, refrigeración y agua caliente. Puede variar según los hábitos del futuro propietario.
Trato directo con el propietario, sin intermediarios.